Bueno, pues para variar ya estoy encaminando todos mis temas en cartera.
No os hagáis ilusiones porque en definitiva siguen en su línea de "PENDIENTES".
En fin un sin vivir de vida o no...
Pero, al menos lo que hace poco más de un par de meses parecía estar estancado y sin resolver, como en un callejón sin salida y sin saber qué hacer, le voy apañando forma.
1. Tema viaje a la India --> reserva realizada (falta confirmar por parte de la compañía)
2. Tema traslado a Paris --> decisión tomada (falta confirmar mi decisión si es que me aclaran los flecos los flamantes RRHH de ambas emrpesas)
3. Tema "el de siempre" (mi piso) --> casi paleta elegido (falta confirmar presupuesto y fecha de inicio)
4. Tema batiburrillo emocional --> pendiente casi siempre en mi vida
A priori podéis pensar que para qué me como tanto la cabeza si son temas bastante fáciles de decidir, que no entendéis cómo no hay nada decidido y que todo sigue en el aire.
Pero para mi pequeño mundo interior, he de confesaros que casi todos me han parecido “un drama”.
Quizás desde la lejanía, parece que sean decisiones fáciles de tomar: compras el billete de tus vaciones; te marchas un año a vivir una nueva experiencia en el país vecino; reformas el piso y lo alquilas; empiezas una nueva temporada de mi culebrón emocional y ale… a correr.
Pero ni mis recursos económicos para afrontar todo esto son infinitos y ni mi mente es tan fría y clara como para tomar decisiones acertadas, más bien suelo cagarla.
Quizás si hubiesen venido uno a uno hubiese acabado tomando las mismas decisiones sin agobios, pero como una característica de mi vida es que si puede acumularse todo se acumula pues llegaron todos de golpe y justo en un momento de mi vida en el que por fin en mucho tiempo parecía estar todo tranquilo sin saltos al vacío, aunque en el fondo creo que echaba de menos esos saltos de fe...
Relaciones de dependencia:
Comprar el billete a India dependía de mi lugar de residencia para la fecha programada (noviembre). Tenía dos posibilidades de salir: desde Barcelona (si sigo aquí en noviembre) o desde París (si me traslado durante los próximos 12 meses). --> al final he decidido sacarlo desde Barcelona, me da igual si estoy aquí o en Pekín, al menos ya tengo vacacioness!!
El traslado a Paris, inicialmente fue una válvula de escape que en un momento dado creí muy oportuna y necesaria en mi vida. El problema es que esta válvula que pretendía ser sólo de 3 o 6 meses, pasó a ser en un pestañear de 24. Entré en xoc y tal fue el mismo que una vez me convertí en candidata para abandonar la academia, que ya no quería irme y menos 24 meses. Llegué al acuerdo de 12 meses (total tampoco es tanto o sí, es demasiado).
En fin, que entré en un laberinto emocional presa del pánico del que no he sabido salir hasta hace 2 semanas que tomé una decisión sobretodo emocional --> decidí que si quiero por mi, pasar 12 meses (con 9 semanas de vacaciones punto a favor) en la ciudad de la luz. Ciudad en la que un día dije que no me importaría vivir un año en el que podré hacer algo de hucha, mejorar mi francés, aprender de la exquisitez gala (femmes fatale, sensualidad, savoir faire... más que aprender refrescar un poco más si cabe jejeje).
Eso sí, siempre y cuando todos los astros se alineen (económicos y cerradita mi vuelta a mi antiguo puesto) es muy probable que pase los próximos 12 meses de mi vida de “Erasmus laboral”, en París (ya sé un poco mayor para un Erasmus, pero… la vida me lo brinda ahora y… ¿por qué no disfrutar de ello?).
He aquí la relación entre comprar el billete a India con Origen Paris o Barcelona.
A la par que decidir dónde comprar el billete de vacaciones, y mi traslado de residencia… está mi pisito de 2ª mano y sus reformas. ¿Cuándo lo reformo? Antes de irme a Paris, al volver y si no me voy a Paris y si lo alquilo y si…¿¿??? --> ¡¡¡¡Basta ya!!!!.
Como de momento no hay nada claro en mi vida, decido vivir el presente y el presente está aquí, con lo que venga a tirar "palante" con la reforma del piso, así me entretengo con la ilusión que eso conlleva (“ilusión por reformas” no, no me he vuelto loca, sólo es que no he pasado ninguna reforma en primera persona, supongo que ya os contaré los desastre que sufra y las ganas de que se terminen y dónde queda entonces la ilusión por el piso en otros posts cuando esté en marcha la reforma…)
He aquí la relación entre irme a Paris y las reformas de mi piso.
Para rizar más el rizo, y por si poco me gusta entremezclar temas, que el tema batiburrillo emocional estaba salpicado en todos los temas (excepto en las reformas del piso) he descubierto que el que arriesga disfruta porque se siente vivo y el que se conforma sólo consigue seguir viviendo, en ocasiones mejor otras indefinido.
En fin, que como véis todos los temas estaban uno a uno relacionados y por una extraña razón los convertí en dependientes.
Creo que por mi parte ya he hecho lo posible por buscarle soluciones a las cosas, ahora ya casi ninguno depende de mi (o quizás todo) pero estoy tranquila.
Creo que tomo decisiones por mi misma, con un pánico terrible y con mil ganas de salir “por patas” de enfrentarme a las consecuencias que estas decisiones puedan traerme, pero mi vida me sonríe así que no tiene por qué ser malo ¿no?